Infierno en Roquetas
Supongo que, tratándose de la Guardia Civil, el muy canalla se habrá suicidado. Supongo también que, mientras decidía autogolpearse, estiró una de sus piernas hasta lo inimaginable y taconéo graciosamente sobre su propio esternón hasta rompérselo. Además de todo esto, también imagino que era culpable, no porque hubiera pruebas o no, eso es lo de menos, sino porque estaba en dependencias de la Guardia Civil, y si los picolos dicen que eres culpable, así es, y punto. Supongo que su muerte será investigada, y también que alguien pagará por ello, aunque sólo sean unos meses en la cárcel, que es lo que más o menos vienen a pagar determinados uniformados cuando terminan en el talego por estas cosillas sin importancia. Y supongo también, que si este señor hubiera sido un ciudadano vasco, muchos pensaría que bien está que esté muerto, y nadie, o prácticamente nadie, habría dicho nada; y todos, prácticamente todos,creerían a estas alturas la versión oficial del asunto. A la Guardia Civil los muertos no se les mueren, se les matan. Descanse en paz el victimado, digo, el muerto.
actualidad, opinión y desahogos varios


aguilar dijo
A ver, si hubiera sido vasco, su muerte sería investigada igualmente. Vivimos en un país democrático: hace ya mucho que paso el tiempo de Franco, y los atropellos policiales son investigados y los culpables condenados.
Para eso existe el sistema judicial, para condenar a los culpables, sean quienes sean.
4 Agosto 2005 | 04:56 PM