Llueven bombas... mientras faltan soluciones
Bueno, la cosa está que arde -con perdón por el símil incendiario-. A la hora de escribir estas líneas, la policía británica ha disparado contra un presunto terrorista suicida en una estación de metro del sur de Londres.

Dejando aparte la obviedad de que esto tiene toda la pinta de no haber hecho más que comenzar, llevo unos días dándole vueltas al asunto. Como decía, parece que estos sujetos que anteriormente atacaron Nueva York y Madrid se la tienen bien jurada a la Pérfida Albión. No entraré ahora a profundizar en sesudos análisis histórico sobre las causas de estos acontecimientos y las razones de los ataques que nuestra civilización occidental está sufriendo y que a buen seguro va a continuar soportando. Lo que me preocupa es la solución.
Por un lado escuchamos lo de la "alianza de civilizaciones" que a muchos les/nos suena a ingenuidad, utopía y debilidad; por otro lado escuchamos lo de "concesiones cero al terrorismo", y mano dura; por terceras partes se dice que "hay que afrontar las causas de las injusticias en el mundo, que mientras no sean extirpadas no lo será su fruto: el terrorismo", e incluso hay quien apela al "cierre de fronteras". Y esto último, en concreto, parece ser la solución más "sencilla", la más "directa", la que más parece aflorar a la superficie desde las entrañas de los países atacados, a juzgar por lo que estoy escuchando en la calle, en el trabajo, etc. ¿Es realmente esta la solución? ¿cerrar las fronteras y dedicarse a "limpiar" la casa propia antes de volver a meter el hocico en berenjenales ajenos? ¿abandonar a su suerte a los países árabes y que se maten entre ellos? ¿mirara hacia otro lado? cerrar los ojos ante un problema que está poniendo en el filo de la navaja la convivencia entre bloques, naciones, países y religiones? ¿qué hacer cuando se escuchan voces pidiendo dureza contra las amplias comunidades musulmanas que habitan entre nosotros; cómo argumentar, razonar y exhibir solidaridad con los conciudadanos de origen árabe, musulmanes o como queramos definirlos sin saltarnos las reglas de lo políticamente progre cuando se observa que, sin ir más lejos, los terroristas del 7J en Londres eran británicos nacidos, educados y crecidos en Inglaterra?
Quiero aclarar que esto que digo no son opiniones mías, son opciones que dejo abiertas para el debate, si alguien tiene a bien opinar en esta página. En definitiva, ¿cómo solucionar algo que tiene tan mala mala mala pinta? ¿cómo evitar que lluevan más bombas? ¿Y por qué tengo la sensación, obvia como la vida misma, de que nos tienen cogidos por los mismísimos, aquí, en Londres, en....Roma o Copenhage? ¿Quién le pone el cascabel al gato?
actualidad, opinión y desahogos varios


Álex dijo
Yo ya opiné el 7 de julio y sigo opinando que se debería enviar más educación y menos bombas a los países árabes, sale más barato y a la larga traerá más beneficios para ambas partes.
22 Julio 2005 | 12:51 PM