....el dinosaurio ya no estaba allí

La actualidad de hoy pasa sin duda por Galicia, por la tierra que durante dieciséis años ha tenido al frente de su gobierno a Manuel Franga Iribarne. Dividiremos este humilde artículo de opinión en dos partes, como en los chistes, la buena y la mala. La mala dice que el señor Fraga es un fascista franquista declarado; un antiguo ministro del general Franco reconvertido en patriarca y venerable timonel del pueblo gallego; un señor Ministro de la Gobernación responsable de, entre otras cosas, los "sucesos" -curioso escondite para la palabra "asesinatos"- que tuvieron lugar en Vitoria-Gasteiz en marzo de 1976; un hombre al que no hay dios que le entienda cuando habla pero del que se han logrado transcribir frases como "la calle es mía"; un anciano que hace tiempo que tenía que haberse jubilado o que le tenían que haber "jubilado".
Bien, ahora la buena. A diferencia de lo que el señor Aznar -otro bajito, ¿por qué todos los fascistas son enanos?- no voy a caer en la tentación de afirmar que durante dieciséis años el pueblo gallego ha demostrado ser un pueblo inmaduro por no haberse quitando de encima a semejante dinosaurio y ser capaz de poner en práctica la alternancia política. Todo lo contrario. Creo que cada pueblo es muy dueño y señor de elegir lo que mayoritariamente desee y no me pasa por la cabeza generalizar y meter a todo el pueblo gallego en el mismo saco, pero los que desde fuera de Galicia todavía no entendemos que a la tragedia del "Nunca Máis" le siguiera la decepción del "De nuevo les votáis", hoy estamos un poco más contentos porque este señor tenga que abandonar sus poltronas, aunque ahora habrá que ver y leer las loas a D.Manuel y contemplar cómo muchos le llamarán "demócrata de toda la vida". Para completar la faena sólo faltaría que algún sesudo articulista-tertuliano -que lo habrá- nos regale aquello de que "en el fondo D.Manuel fue un luchador antifranquista que buscó las reformas democráticas desde el interior del mismo régimen de Franco, y jugándose el pellejo, ahí es nada". Lo leeremos, y lo escucharemos. Al tiempo. Así que puestos a decir tópicos y típicos, procedemos a tomar prestado el célebre micro del difunto Monterroso, y le damos un poquito la vuelta: "cuando despertó, el dinosaurio, por fin, ya no estaba allí".
actualidad, opinión y desahogos varios


Nopuedomas dijo
Objetividad en estado puro.
28 Junio 2005 | 11:07 AM