Categoría: Opinión
4 Agosto 2005
Supongo que, tratándose de la Guardia Civil, el muy canalla se habrá suicidado. Supongo también que, mientras decidía autogolpearse, estiró una de sus piernas hasta lo inimaginable y taconéo graciosamente sobre su propio esternón hasta rompérselo. Además de todo esto, también imagino que era culpable, no porque hubiera pruebas o no, eso es lo de menos, sino porque estaba en dependencias de la Guardia Civil, y si los picolos dicen que eres culpable, así es, y punto. Supongo que su muerte será investigada, y también que alguien pagará por ello, aunque sólo sean unos meses en la cárcel, que es lo que más o menos vienen a pagar determinados uniformados cuando terminan en el talego por estas cosillas sin importancia. Y supongo también, que si este señor hubiera sido un ciudadano vasco, muchos pensaría que bien está que esté muerto, y nadie, o prácticamente nadie, habría dicho nada; y todos, prácticamente todos,creerían a estas alturas la versión oficial del asunto. A la Guardia Civil los muertos no se les mueren, se les matan. Descanse en paz el victimado, digo, el muerto.
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3 Agosto 2005
No soy amigo, en general, de las estadísticas, los estudios basados en medias aritméticas, ni de las opiniones que no son humanas y por lo tanto no rebatibles. Y digo esto porque vía Blogpocket –lugar que frecuento a diario y del que a menudo aprendo algo- hoy me he enterado de que existe un lugar llamado Sitescore donde tú vas, metes la URL de tu blog y, en base a una serie de parámetros, la "cosa" te dice qué tal está tu blog, cómo lo ve, si le gusta o no le gusta, si lo sabes "vender" o eres un manta; te le otorga una puntuación, te dice aspectos debes mejorar, y hala, tú te quedas tan ancho -o no- con el ego subido y tu "suficiente", "notable" o "sobre" o bajas la cabeza y lloras hasta enfermar con tu "no progresa adecuadamente" o "necesita mejorar".
Dado que la vanidad es algo innato a todos nosotros, he metido la dirección de este mi humilde blog y he quedado en general satisfecho. Que la "cosa" me ha aprobado, vaya. Ahora bien, después, en frío, me he preguntado si realmente me importan este tipo de puntuaciones, adulaciones o críticas provenientes de una máquina, y si las olvido fácilmente o me veo obligado a vivir con ello, a sufrirlas en silencio -sí, como "eso"- y deambular por la vida con mi aprobado justito o mi suspenso a cuestas... ¡cuánta desolación, por dios!
¿Qué hacer? ¿correr, raudo y veloz, a mejorar los aspectos que la “cosa” me ha dicho que son mejorables y a contar a toda mi libreta de direcciones que tengo un blog que es la repera y que Sitescore me lo ha aprobado?, ¿gritarle al mundo que si Sitescore no te aprueba, amigo, no eres nadie en estos mundos de blog? La respuesta no está en el viento. La respuesta es que me la trae al pairo. Aprobado o suspendido, mi blog es mío, y las críticas y las alabanzas son siempre bienvenidas. Y la “cosa”, que se quede fuera. Y la otra parte de la respuesta es la que se me ocurre ahora: que tengo que estar realmente aburrido para perder el tiempo escribiendo cosas como esta cuando lo único que deseo es que den las cinco de la tarde para ir a casa a estar con mi niña, que nació el pasado viernes, a las cinco también -de lo más lorquiana, a las "cinco en sombra de la tarde".
¡Eso es aprobar, y lo demás chorradas!
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27 Julio 2005

Ayer tuve oportunidad de volver a ver la película "Cortina Rasgada", rodada por Alfred Hitchcock en el vetusto año de 1966 -año de mi llegada a este mundo, así que calculen ustedes con quién se las gastan :)-. Protagonizada por Paul Newman y Julie Andrews yo ya había visto esta película en muchas otras ocasiones, pero creo que nunca había prestado la atención que presté ayer, cuando, he de reconocerlo, disfruté de lo lindo.
Quien no la haya visto puede consultar aquí algunos datos sobre ella, y de paso correr a comprarla si la encuentra.
Mi opinión es que hay una cosa que no soporto en la película y muchas que me han encantado. No soporto la cara de la Andrews, que se pasa casi toda la película con gesto de ir a echarse a llorar de un momento a otro (no lo puedo soportar, nunca me ha caído bien esta mujer, ni siquiera cuando hacía de Mary Poppins), y me han encantado los decorados, la música, Paul Newman, la caracterización del "malo" y el suspense que rebosa en todo momento. ¿Los decorados, dice usted? sí, los decorados. Esta película fue rodada en su totalidad en interiores, en Estados Unidos, pero recrea lugares y rincones de Berlín y lo hace de una manera que ahora nos parece graciosa pero que sin lugar a dudas es espléndida. Uno sabe perfectamente cuando, por ejemplo, se ve a Paul Newman llegar al Museo de Berlín, que está llegando a un decorado, y se nota muchísimo -de hecho ahora al verlo diríamos aquello de "¡vaya decorado más malo!"- . Se ve a la legua que es cartón piedra y que nos están mintiendo, pero es precisamente esa falta de perfección, ese cartón piedra "de época" y la manera que tiene Hitchcock de conseguir que el espectador se olvide de los decorados y de elementos secundarios para preocuparse sólo de la trama lo que convierte esta película en una obra maestra, o por lo menos así la califico yo, en mi humilde y no muy especializada opinión, aunque sólo sea por la escena en la que Newman tiene que quitarse de encima al guardaespaldas-vigilante que le han encajado desde su llegada a Berlín Oriental y que en el fondo no es sino un remedo de Edward G.Robinson. Dicha escena, en la que con la ayuda de su contacto Newman se enfrenta al sujeto en cuestión y pelean hasta conseguir introducir la cabeza del malo en el horno, es de las más emocionantes que he visto. Y todo ello con unos movimientos de cámara, unos sonidos -sin música, sólo se escuchan los jadeos, casi lo sudores de Newman y el otro, la incertidumbre por el taxista que aguarda en el exterior- y un suspense inigualables.
Para quien no la haya visto, la recomiendo. Reúne una historia de espías de los de antes, telones de acero y guerras frías. Reúne también ráfagas de la misoginia, las manías, la ironía y la crueldad del mejor Hitchcock. Aun hoy, tantos años después, engancha como el primer día, e incluye la consabida aparición breve del director, claro está :).
Cuando terminé de verla, y mientras reflexionaba en ese momento mágico que precede al sueño, recordé el título de un blog que circula por aquí y que en ocasiones visito. Se llama, creo, "A veces veo películas" (por cierto, desconozco la URL de este blog que menciono, pero si alguien la conoce agradecería me la ponga en un comentario para poder poner un link al blog desde este artículo). Y lo mismo pensé yo, que a veces -aunque muy pocas dada la calidad de la oferta televisiva-, a veces veo PELÍCULAS.
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7 Julio 2005

Vaya por delante que a quien esto suscribe las Olimpiadas se la traen bastante al pairo, pero eso no quiere decir que no tenga mis opiniones al respecto acerca de las reacciones que ha suscitado la decisión tomada ayer por el Comité Olímpico Internacional en Singapur.
Uno, en su ingenuidad, piensa que a estas alturas de la peli mundial, todo, prácticamente todo, es política, ya se trate de la elección del Secretario general de la ONU, del Presidente de la Cruz Roja Internacional o del Alto Comisionado para la difusión de la Plastilina de color rosa en el África Central. Y no deja de ser la política la protagonista del caso que nos ocupa hoy. La batalla Londres-París estaba servida, con un Chirac en horas bajas, un Blair presidente del G8 y con inminente presidencia de la UE, una constitución europea tocada del ala gracias, entre otros, a la grandeur, y múltiples factores más en los que no me voy a enredar. Por eso mismo creo que, a pesar de lo bien preparada que estaba Madrid para el evento, el desarrollo de la elección ha sido el esperado y casi, casi, ahora, a toro pasado, el lógico a pesar de la aparente "sorpresa" que dio Londres.
Lo que no termino de entender es la tendencia, tan española, a echar siempre la culpa a "algo" o a "alguien" de todos nuestros males. En concreto, hoy las críticas se centran en la figura de Alberto de Mónaco, alias El Prolífico, por la pregunta que hizo a ZP acerca de los niveles de seguridad que la capital española presentaba, habida cuenta de las últimas y no deseadas actuaciones de ETA por estos lares. Se habla que si del tono y las formas en que se realizó la pregunta y hay quien afirma eso no es propio de un jefe de estado. Yo tengo mis dudas, y si bien creo que Alberto hizo un flaco favor a la candidatura española preguntando lo que preguntó, también creo que precisamente por su condición de jefe de estado estaba obligado a preguntarlo. Y lo mismo diría si en vez de Alberto de Mónaco la interpelación hubiera provenido de el presidente de República de Ghana. Creo que había que preguntarlo, por responsabilidad y porque el hecho de que no se pregunte acerca de algo no quiere decir que ese "algo" no exista y no preocupe a quien tiene a fin de cuentas que velar -o hacer que vela- por la seguridad de los ciudadanos monegascos que puedan desplazarse a una sede olímpica. Otra cosa es que Alberto fuera "pro" Francia o "pro"Ghana, que su derecho a serlo tiene, y valor y cintura se le suponen a la candidatura española para sortear este tipo de obstáculos. Alberto de Mónaco preguntó algo que flotaba en las cabezas de muchos de los asistentes al evento y de otros muchos que sin estar allí queríamos escuchar algo realmente tranquilizador sobre la preparación de Madrid en este aspecto de la seguridad. Sin ir más lejos, Nueva York bien que se cubrió las espaldas y en el transcurso de su discurso se presentó a sí misma como una ciudad segura y preparada "contra los atentados", mencionándolos textualmente, cosa de la que desgraciadamente también saben bastante. Y nadie les preguntó por ello después.
Se critica también la respuesta de ZP a la preguntita en cuestión, que si ha sido floja, que si tenía que haber sido más "dura", etc. Tal vez el idioma del talante no es entendido fuera de nuestras fronteras como sería deseable, pero en mi humilde opininón la respuesta fue floja, ambigua y muy light.
A continuación se habla también de "traiciones" por parte de miembros del COI que habían "prometido" su voto a la candidatura española y que a última hora cambiaron el sentido de su voto. ¿Y qué se puede hacer? ¿de qué vale hablar ahora de traiciones, despistes, etc, e incluso aportar nombres y apellidos? ¿no es acaso la política un sistema de alianzas, pactos, promesas rotas y guerras no finalizadas en el campo de batalla? Porque, hablando de guerra, ayer, en el lugar donde trabajo, a algunos no les faltó más que declarar la guerra a Inglaterra y Francia, al unísono, a cuenta del temita de las Olimpiadas de marras y lanzarse al motín en la Plaza Mayor para restaurar el dañado orgullo nacional...
Por otra parte, no sé si es que algunos periodistas son realmente ingénuos o que a la hora de llenar páginas cualquier excusa vale. En concreto, se publica hoy que Gallardón se pregunta por qué Madrid no recibió los votos de Nueva York. Estupefacto estoy. ¿Alguien puede imaginar que en un mundo globalizado, donde nos guste o no se habla inglés a tutiplén, los yankies iban a dar su voto a otro pudiéndoselo dar a sus "primos" de Inglaterra? ¿Habría dado España su voto a, por ejemplo, Austria pudiendo otorgárselo a, otro ejemplo, Chile? Lo dudo. Han sido muchos años de Samaranch, quien ha tratado siempre de que el mundo hispano y latino cobraran cada vez más fuerza dentro del olimpismo, tarea que es de agradecer y que ha permitido a países como España comenzar a codearse con los "grandes", deportivamente hablando; pero también es comprensible que ahora sean los anglosajones los que quieran volver a recuperar la vara de mando y utilicen para ello sus alianzas y todo su poder. No han hecho nada que en el pasado no hayan pretendido o hayan llevado a cabo otros.
Otro asunto: ese consolarse con el mal ajeno. Ese tener que escuchar "que se jodan los gabachos" o "putos ingleses" (yo ayer lo escuché en unas cuantas ocasiones)...¿a cuenta de qué? A todos los que afirman, incluidos telediarios, que "la gran perjudicada ha sido París", tal vez habría que decirles que París, a fin de cuentas, ha tenido ya dos Olimpiadas, y que posiblemente los más perjudicados sean desde hace años los habitantes de Sevilla, ciudad que tuvo que ver cómo el Comité Olímpico Español dejaba en la cuneta su candidatura -proyectada y soñada mucho antes que la madrileña- para hacer de Madrid la ciudad elegida ¿Y si hubiera sido Sevilla, como en su día Barcelona, la elegida? ¿A quién echaríamos la culpa? porque ayer ya tuve ocasión de visitar rincones de la Red en los que culpaban del desastre a Carod Rovira...
En fin, que la política es la política, el dinero es el dinero, y las naciones fuertes siempre serán eso, naciones fuertes capaces de arrimar cualquier tipo de ascua a su sardina. Y lo de ayer es una prueba más.
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4 Julio 2005

Siempre se ha dicho que los Estados Unidos son un mundo aparte, de hecho para ellos el mundo son "ellos", más o menos, o lo que el resto del mundo llamamos "mundo" para ellos no es sino algo que controlar para seguir siendo la primera potencia del mundo. ¿"me se" entiende?, no, ná de ná, aunque imagino que es como esa manía, esa actitud, esa prepotencia que demuestran cuando hablan de América sin hacer distinción entre Norteamérica y Sudamérica... ¿tal vez porque Sudamérica no es sino uno de sus patios traseros, el rincón donde arrojar la bolsa de basura, algo de su propiedad, un muchacho al que dar una limosna a cambio de que te sirva un pisco en condiciones? Lo curioso es que la premeditada omisión hace que también ignoren a Canadá, que tiene de "patio trasero" lo que yo de franciscano, pero bueno, eso, como decía aquel, es otra historia.
Y, aun a sabiendas de que aquello es diferente, no dejan de sorprenderme noticias y titulares que por aquí pueden resultar jocosos pero que dicen mucho de hasta qué punto el pueblo norteamericano tiene otros valores, otros objetivos, otra forma de vida y muy diferentes formas de valorar su propia historia. Y si no, vean lo que recoge hoy Periodista Digital:
"Ronald Reagan, elegido el personaje más importante de la historia de Estados Unidos"
Ojo, no se habla del siglo XX, no, sino de TODA la historia norteamericana, que si bien no es muy extensa si la comparamos con cualquiera de las historias de cualquiera de los pueblos, estados y/o naciones de la vieja Europa, sí es cierto que no deja de ser de lo más animada teniendo en cuenta los conflictos, guerras, asesinatos, magnicidios, invasiones benéficas, guerras preventivas, torres derribadas y hoteles de Guantánamo con los que la primera potencia mundial ha animado, y sigue animando, el cotarro. Vale, de acuerdo, sector crítico, mencionemos también los grandes avances científicos, la enormidad de los logros en materia de descubrimientos médicos, y la incomparable contribución norteamericana a, por ejemplo, el avance en materia de investigación espacial, seamos políticamente correctos y reconozcamos todo. Pero a mí, la verdad, me cuesta creer que todos los norteamericanos estén de acuerdo con el resultado de esta encuesta. Pretender que Ronald Reagan es más importante o esté mejor valorado que personas de la talla de Jefferson, Washington, Franklin, Luther King, Lincoln, etc, es algo así como decir que "Aznar es el personaje español más importante del siglo XX". Claro que las encuestas son las encuestas, y las mayorías las mayorías, y al final, está claro, hay gente para todo. Habrá quien afirme lo de Ronald Reagan con idéntico nulo rubor que otros -que los hay- suscribirían lo de Franco, digo Aznar, sin pestañear.
Sin lugar a dudas "aquello" es otro mundo, y bien haríamos en tratar no asemejarnos a ellos tanto como a todas luces parecemos desear. De todas maneras, la lista de los "más importantes" no deja de ser curiosa...y es que, estimados lectores, los yankies son un mundo aparte.
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1 Julio 2005

En la calle, en la oficina, en las emisoras de radio, en las televisiones, se comenta de todo, y en muy diferentes sentidos y tonos, acerca de la aprobación por parte del Congreso de la ley que permite el matrimonio entre homosexuales y la adpción.
A mí la impresión que me produce todo esto es que hay demasiada crispación por ambas partes y mucha pataleta también. Por un lado tenemos a una oposición, encabezada por el PP, que últimamente con tanta pancarta y tanta manifa parece que le está cogiendo gusto a lo de protestar, pero que está corriendo graves riesgos y se está radicalizando aún más que cuando estaban en el poder. Tengo la sensación de que con todo este asunto y otros anteriores lo que está propiciándose es que afloren los elementos más ultras, más derechosos y más peligrosos de entre el amplio espectro que se aglutina bajo las siglas del PP, que cobija bajo sus siglas a una gran parte de electorado de centro que no sé hasta qué punto puede sentirse a gusto con los aires que corren en la dirección actual del partido. De hecho todavía me pregunto cómo es posible que elementos como Zaplana, Acebes, etc, sigan ahí, pero eso será motivo de comentario en otro post y otro día.
Que el PP esté en contra de la ley aprobada no es nada novedoso, lo novedoso sería lo contrario, pero que se prime la inquina contra los colectivos homosexuales por encima del respeto que se debería tener a las diferentes opciones sexuales no me parece bien, menos cuando dentro del mismo partido popular existe un colectivo homosexual relativamente importante que ya ha dicho varias cosas al respecto y que ha tenido que sufrir las desautorizaciones públicas por parte de dirigentes del partido.
Por otra parte, el gobierno del PSOE parece estar más preocupado por estar siempre "a la última". Me explico. Quisieron ser los primeros en votar el referéndum de la Constitución Europea, y así nos ha ido que ahora tenemos que contemplar los toros desde la barrera a la espera de lo que nuestros vecinos decidan. Pero se trataba de ser “los primeros de la clase”, aunque fuera con una participación que considero escasísima en relación a la importancia de lo que se decidía. En mi opinión en aquella cita electoral faltaron información, tiempo, reflexión, espera, y razones que nos permitieran acudir a ella debidamente equipados. Ojo, y eso que voté. Con el asunto que hoy nos preocupa parece que también ha contado más el hecho de ser uno de los países más “modelnos” del mundo mundial con esto de los matrimonios homosexuales. Ayer ZP parecía casi lamentarse de que Canadá se nos hubiera adelantado la víspera. No se trata de correr para contentar a esa parte del electorado de izquierdas que arrastraron a su nave el 14M, sino de hacer las cosas bien, no vaya a ser que queriendo atraer a los conversos los nacidos dentro de casa se vean agobiados y mareados por las repentinas prisas que trae consigo la modernidad más moderna.
Personalmente, si mi hijo o mi hija me vinieran un día diciendo que son homosexuales y manifestaran su deseo de casarse, no puedo ocultar que me llevaría un disgusto, y gordo, además. Pero también creo que toda persona tiene derecho a ser feliz, y a serlo haciendo el menor daño posible a los que le rodean. Creo que, aun con mi disgusto a cuestas, transigiría, lo aceptaría y me adaptaría a la realidad, que a fin de cuentas es la que manda, porque creo que la persona siempre estará mejor en pareja y a gusto que sola y sin planes de futuro. Respecto a la adopción, tengo mis dudas de que un niño adoptado por dos "mamás” o dos “papás” crezca, se eduque y se desarrolle mental y moralmente como un niño que crece en un hogar heterosexual, pero he de admitir que las encuestas, estudios y demás datos disponibles al respecto parecen desmontar mis prejuicios y mis sospechas, que no tienen, por otra parte, base científica alguna, y que imagino que son fruto de la educación recibida y de mi ideología propia. De todas formas, pienso yo, en mi desasosiego, un niño siempre estará mejor acompañado y en un hogar estable, sea éste hetero o no, que no en un orfanato, en un centro de menores o en algún otro paradisiaco lugar de estos, ¿no?.
En fin, son sólo unas reflexiones. Como comentaba el otro día con alguien que me dejó un comentario en un post anterior, no pretendo ser objetivo ni sentar cátedra acerca de nada. No es ése el objetivo de este blog. Simplemente doy mi opinión y agradezco las discrepancias y las diferencias sin las cuáles este rincón de la Red no tendría sentido. En el tema que hoy nos ocupa, creo que los homosexuales y lesbianas se merecen, cuando menos, la misma oportunidad de la que llevamos gozando los heteros toda la vida: la de experimentar, probar, triunfar o estrellarnos.
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28 Junio 2005

La actualidad de hoy pasa sin duda por Galicia, por la tierra que durante dieciséis años ha tenido al frente de su gobierno a Manuel Franga Iribarne. Dividiremos este humilde artículo de opinión en dos partes, como en los chistes, la buena y la mala. La mala dice que el señor Fraga es un fascista franquista declarado; un antiguo ministro del general Franco reconvertido en patriarca y venerable timonel del pueblo gallego; un señor Ministro de la Gobernación responsable de, entre otras cosas, los "sucesos" -curioso escondite para la palabra "asesinatos"- que tuvieron lugar en Vitoria-Gasteiz en marzo de 1976; un hombre al que no hay dios que le entienda cuando habla pero del que se han logrado transcribir frases como "la calle es mía"; un anciano que hace tiempo que tenía que haberse jubilado o que le tenían que haber "jubilado".
Bien, ahora la buena. A diferencia de lo que el señor Aznar -otro bajito, ¿por qué todos los fascistas son enanos?- no voy a caer en la tentación de afirmar que durante dieciséis años el pueblo gallego ha demostrado ser un pueblo inmaduro por no haberse quitando de encima a semejante dinosaurio y ser capaz de poner en práctica la alternancia política. Todo lo contrario. Creo que cada pueblo es muy dueño y señor de elegir lo que mayoritariamente desee y no me pasa por la cabeza generalizar y meter a todo el pueblo gallego en el mismo saco, pero los que desde fuera de Galicia todavía no entendemos que a la tragedia del "Nunca Máis" le siguiera la decepción del "De nuevo les votáis", hoy estamos un poco más contentos porque este señor tenga que abandonar sus poltronas, aunque ahora habrá que ver y leer las loas a D.Manuel y contemplar cómo muchos le llamarán "demócrata de toda la vida". Para completar la faena sólo faltaría que algún sesudo articulista-tertuliano -que lo habrá- nos regale aquello de que "en el fondo D.Manuel fue un luchador antifranquista que buscó las reformas democráticas desde el interior del mismo régimen de Franco, y jugándose el pellejo, ahí es nada". Lo leeremos, y lo escucharemos. Al tiempo. Así que puestos a decir tópicos y típicos, procedemos a tomar prestado el célebre micro del difunto Monterroso, y le damos un poquito la vuelta: "cuando despertó, el dinosaurio, por fin, ya no estaba allí".
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27 Junio 2005

En ocasiones uno se reconcilia con los lunes. Sí, así de claro. A mí me ha sucedido hace diez minutos, cuando la radio me ha regalado el More Than This que Brian Ferry y sus Roxy Music compusieran hace ya muchos años. He de reconocer que siempre fue una de mis canciones favoritas, y también que este último año ha escalado unos cuantos puestos en mi lista particular cuando tuve oportunidad de emocionarme como hacía tiempo que no lo hacía con la película de Sofía Coppola Lost in Translation, una historia de soledad pura y dura para unos personajes que boquean como peces en busca de oxígeno en una enorme pecera que se llama Tokyo.
Bueno, al grano. En la escena en cuestión, Bill Murray -inmenso- y Scarlet Johansson -bella como sólo Grace Kelly podría estarlo- devoran una noche de juerga en la capital japonesa mientras ambos se preguntan y buscan respuestas acerca del sentido de sus vidas, del regreso a sus “hogares” y sus matrimonios, y viven una historia de amor/necesidad incomparable. Creo, soy así de romanticón, que la escena de More Than This en el karaoke es, junto a la escena final -la del beso no dado y el susurro al oído- de lo mejor que he visto en mucho tiempo.
Pues lo dicho, que hoy me he reconciliado con este pedazo de lunes. More Than This.
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